domingo, 15 de julio de 2012

El error, encierra un tesoro

En las aulas de clases durante cinco horas o más se inter relacionan grupos de niños y niñas que vienen con diversas  historias de vida a interactuar con un  facilitador, maestro, guía.

A algunos maestros les incómoda cuando preparan una linda sesión o actividad y de pronto caen en la cuenta de que Pepito  siempre está preguntando, respondiendo sin levantar la mano, buscando opinar y por lo general comete miles de errores en su afan de aprender.

La importancia de ser maestro radica no sólo en lo cognitivo, ser tolerante e imponer la sonrisa ante el error es la posibilidad de abrir oportunidades a muchos Pepitos que podamos tener en las aulas. No olvidemos que uno se hace maestro a partir de los retos que encuentras en las aulas. A esta reflexión me llevo el haber encontrado esta lectura, que comparto en un hermoso domingo que le llamo siempre de "Resurrección":)

  • El error más grande lo cometemos cuando, por temor a equivocarnos, nos equivocamos dejando de arriesgarnos en nuestro camino.
  • No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar; se equivoca el agua que, por temor de equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.
  • No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta...; se equivoca la que por no morir bajo la tierra renuncia a la vida.
  • No se equivoca el niño que gatea porque quiere caminar; se equivoca el que por temor de equivocarse no gatea y no aprende a caminar.
  • No se equivoca el hombre que ensaya por distintos caminos para alcanzar su meta; se equivoca el que por temor de equivocarse no camina.
  • No se equivoca el hombre que busca la verdad y no la encuentra; se equivoca el que por temor de errar deja de buscarla.
  • No se equivoca el hombre que pierde su vida por jugarla en serio; se equivoca el que por temor de perderla, la pierde en vano sin jugarse nunca.
  • No se equivoca el pájaro que ensaya el primer vuelo y cae al suelo; se equivoca el que por temor de caerse renuncia a volar y no abandona el nido.
  • Sólo temen equivocarse los que no aceptan ser hombre de eso: estar buscándose a si mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente.
  • Creo que al final del camino el premio no será por lo encontrado, sino por haber buscado honestamente; y el castigo nos será por lo no encontrado, sino por no haber buscado.

1 comentario:

Patricia Rojas Cass dijo...

Querida Marlene,que bueno verte de nuevo por este mundo virtual, que día a día se vuelve una necesidad para los que necesitamos acceder y compartir conocimientos.
Hay una frase muy hermosa de Mario Benedetti que me gusta cuando dice "Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza...aquello que no sale del corazón".Cuando fracasamos o que es lo mismo...cometer una equivocación,nos envuelve un sentimiento de miedo a volver a cometerlos.Sin embargo somos seres proclives a cometer alguno.La vida es un intenso proceso de búsqueda en donde estas inter acciones y relaciones con nuestros semejantes producen algunas veces "Cometer un error".Entonces ...erramos si,....pero aprendemos mejor.
Un beso.