miércoles, 13 de octubre de 2010

EL CEREBRO HUMANO Y LA PRIMERA INFANCIA.


Tanto la escuela como la universidad, fueron diseñadas mucho antes de que se tuviera la menor comprensión del funcionamiento del cerebro humano. Podríamos afirmar que dichas instituciones se encuentran organizadas privilegiando el conocimiento y no para tener una cosmovisión que le permita a los estudiantes comprender la complejidad de nuestra sociedad.

La progresión geométrica de los conocimientos científicos sobre el funcionamiento del cerebro humano, en la última década, nos proporcionan muchos argumentos para poder entender los procesos cognitivos y cognoscitivos que suceden al interior del sujeto.

"La Neuropedagogía es una ciencia naciente que tiene por objeto de estudio el cerebro humano que debe ser entendido como un órgano social capaz de ser modificado por los procesos de enseñanza y aprendizaje especialmente lúdicos y no simplemente como un computador.
En este sentido la Neuropedagogía es una disciplina tanto biológica como social. No puede haber mente sin cerebro, ni cerebro sin contexto social y cultural. En síntesis el cerebro humano es un procesador de significados atravesados por una gran cascada de moléculas de la emoción que afectan nuestra mente y nuestra corporalidad. De esta forma su actividad principal es hacer automodificaciones y auto-organizaciones permanentemente. Es así como la Neurociencia tiene como objeto descifrar el lenguaje del cerebro y la Neuropedagogía comunicarlo"(1)

Los educadores deben desarrollar estrategias didácticas, que fortalezcan cada uno de los hemisferios, en vez de seguir privilegiando sólo el hemisferio izquierdo (lógico-crítico-matemático), como actualmente hace la educación.

ANATOMÍA Y DESARROLLO DEL CEREBRO HUMANO

El desarrollo del cerebro no es constante. Los cambios más importantes en su morfología ocurren en el periodo que va desde antes del nacimiento hasta la infancia. Los trabajos en neurociencias sugieren que la tasa de crecimiento del cerebro es más pronunciada durante el periodo fetal y los primeros años de vida

Cuando el bebé llega al mundo, su cerebro es una mezcolanza de neuronas, todas a la espera de ser entretejidas en el intrincado tapiz de la mente.

Algunas de las neuronas ya han sido conectadas por los genes en el huevo fertilizado, en circuitos que comandan la respiración o controlan los latidos del corazón, regulan la temperatura corporal o producen reflejos.
Si Las neuronas son utilizadas, se integran al circuito cerebral cuando se conectan con otras neuronas; si no son utilizadas pueden morir. Son las experiencias de la niñez, las que determinan cuáles neuronas se utilizan, cuáles las que conectan los circuitos al cerebro.

El desarrollo del cerebro puede ser dividido en cuatro períodos principales, algunos de los cuales se superponen temporalmente.

Entre las 15 y 25 semanas gestacionales, se crean las neuronas. A partir de las 28 semanas gestacionales y hasta aproximadamente el primer año de vida, se forman las células gliales que son las que dan soporte y hacen funcionales a las neuronas.

Al mismo momento de la formación de las células gliales, es decir, a las 28 semanas gestacionales, las neuronas se especializan, alcanzando sus terminales nerviosos, esta “especialización” se extiende hasta aprox. los cinco años de edad.

Al momento del nacimiento, empieza la mielinización que se va a dar intensamente hasta los 5 años de edad, por eso se afirma, que el cerebro del niño desarrolla el 85% de su capacidad cerebral hasta esta edad. La mielinización se va lentificando a partir de los 8 años, hasta hacerse casi imperceptible a los 16.

Más importante que el aumento de la masa cerebral, posiblemente, es la formación de posibles contactos dependientes del medio ambiente, lo cual no es sino otra forma de expresar la constitución de sinapsis.

Las conexiones neuronales son las que confieren a la mente sus poderes sin igual. Sin embargo, una vez establecidos los circuitos, la habilidad del cerebro para crearse a sí mismo encuentra límites. Límites de tiempo.

Estos, conocidos como “períodos críticos”, son ventanas de oportunidades que la naturaleza abre de par en par desde antes del nacimiento y luego va cerrando, una por una, con cada vela adicional en la torta de cumpleaños del niño.

La teoría de la inteligencia de Donald Hebb, señala que ésta se incrementa con la realización de circuitos cerebrales, que guardan el recuerdo de la información en redes de neuronas. "La huella de un recuerdo, fruto de una experiencia, ocurre y se mantiene por medio de modificaciones celulares que primero trazan y luego consolidan la estructura espacial de las redes neuronales.", dice Hebb.

El aprendizaje modifica el cerebro y crea inteligencia, mayor estimulación y aprendizaje, mayor inteligencia y por tanto, mejor y más pronto aprendizaje, se proyecta de forma muy rápida y acertada a recoger la información valiosa y descartar aquella inútil. La información crea Redes, las redes crean inteligencia y todo este proceso es un desarrollo constante y teóricamente infinito ya que la combinación de cien mil millones de "chips de memoria" hacen posible una sabiduría insospechada. "La enorme posibilidad de realizar sinapsis de un cerebro humano, crea la potencialidad de un número de estados diferentes que es muy superior todas las partículas existente en el Universo." Esto es el instante irrepetible y además único de cada ser humano.

CEREBRO MATEMÁTICO

N. Gogtay y sus colaboradores hicieron un estudio longitudinal en niños normales de 13 años, con el propósito de analizar ciertos aspectos del desarrollo del cerebro. Estos investigadores querían trazar la maduración del cerebro a través de cambios en la materia gris de la región cortical del cerebro. Los resultados principales de este trabajo, que duró 10 años, indican que la corteza de asociaciones de orden superior madura después de la cortezas visual y somatosensoriales de orden inferior .
Este resultado así como otros similares, son interesantes desde el punto de vista de la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas. Su interés reside en que van en la misma dirección de ciertas teorías contemporáneas en didáctica y psicología que subrayan el papel importante de las diferentes modalidades sensoriales en el aprendizaje.

El trabajo de Gogtay y sus colaboradores no se limita a trazar la trayectoria del desarrollo del cerebro; también demuestra que, en el curso de la evolución, las partes que ya han madurado sirven como punto de partida a la maduración de otras partes y que, durante su aparición, las segundas se integran a las primeras.


Las acciones didácticas solidarias con esta evolución se traducirían en términos de actividades escolares que soliciten modalidades sensoriales variadas y permitan, a su vez, integrar estas actividades en otras de carácter más y más abstracto. Podríamos afirmar que la enseñanza tradicional no va en la dirección de un crecimiento favorable de las funciones ejecutivas que sirven de fundamento al pensamiento matemático abstracto


Cabe pensar que, sin una estimulación adecuada y constante, la plasticidad del cerebro no será explotada con provecho, y que las conexiones neurológicas de integración que pertenecen a la corteza temporal superior, no alcanzarán su nivel máximo de desarrollo.


La idea es abrir canales sensoriales para que el niño adquiera mayor información del mundo que le rodea. Los niños poseen un deseo de aprender y aprenden fácilmente si se les coloca en un medio pedagógicamente suficientemente rico y estimulante que les permita ejercer su actividad y vivir múltiples experiencias personales. Una vez transcurrido el “período sensible” de sus primeros años, los niños no tendrán nunca más la misma facilidad natural para aprender.

El aprendizaje significativo es el que crea nuevas redes y sincronías, a nivel cerebral, proceso por el cual se conectan los conocimientos y se actualizan. Conocimiento (lo que es lo mismo a pensar) es vincular la información significativa. Esto se realiza cuando se estimula el cerebro a pensar. Se comprende mejor y se encuentra más pronto la información significativa, en tanto se hayan trazado las rutas de una mejor comprensión, (la más inmediata capacidad de interconexión neuronal facilita el proceso de pensamiento), y este a su vez, facilita la comprensión y esto permite facilitar la extensión de la conectividad y el desarrollo de la inteligencia humana.

Aprender a aprender y aprender a pensar, se puede realizar mejor con el mundo de las tecnologías de la información y la comunicación, que abren un increíble potencial de aprendizaje que se proyecta al futuro en forma casi ilimitada.

El Cerebro procesa la información de los estímulos que provienen del exterior mediante la Anticipación, Elaboración, Selección y Organización. Todo aprendiz hace lo siguiente:

Anticipar, recordar situaciones semejantes y luego comparar estas con la actual, con la situación presente;en la anticipación, ubica patrones "recuperados" en la memoria inmediata y asocia (análisis perceptual y conceptual).
Seleccionar, escoger los datos relevantes que va a atender y los que debe procesar en la situación presente
Elaborar un análisis y reconocimiento-seleccionando nuevamente y por fin,
Organizar, producir un conocimiento, aprende; este conocimiento es luego posible de ser recordado o almacenado.


La Neuropedagogía es el nuevo reto para los docentes del siglo XXI ya que la Pedagogía, que es ciencia y es arte, no puede estar ausente del panorama científico, y su misión será la de humanizar el contenido de estos descubrimientos que determinarán los rumbos de la humanidad.

Referencias bibliográficas :

(1) http://www.neuropedagogiacolombia.com/

Gogtay, N y col (2004) Mapeo dinámico del desarrollo de la corteza humana durante la niñez hasta la adultez joven. USA. Thunder s Mouth Press.

Dehaenee. (1997) El sentido del número. Reino Unido. Oxford University Press.

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